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NICARAGUA: El PMA llega por río a lugares remotos donde prevalece el hambre

Опубликовано 27 Август 2009

Una evaluación nutricional realizada por el PMA, junto con el gobierno, en las áreas donde interviene con alimentos el PMA, determinó que uno de cada tres niños sufre de desnutrición crónica. (Foto:PMA/Sabrina Quezada)

El río Coco en Nicaragua es una fuente de vida para la pobre comunidad indígena miskito quienes viven a lo largo de la costa. Además, el río sirve al PMA como único medio para transportar suministrar asistencia alimentaria a una población todavía en recuperación al mortal huracán Félix el pasado 2007.

MANAGUA. -El río Coco recorre 680 kilómetros desde Honduras a través de la cordillera norte de Nicaragua, desembocando en el Mar Caribe. El río sirve como fuente de vida para comunidad indígena miskito que vive a lo largo de sus riberas, y como única vía de transporte para el Programa Mundial de Alimentos (PMA) a la hora de asistir con alimentos a la población afectada por los desastres naturales.

El último envío de alimentos se realizó en junio pasado cuando el equipo de logística del PMA navegó por el río Coco con 600 toneladas métricas (TM) de alimentos para 100 comunidades Miskitos en la región este de Nicaragua en donde no hay otras vías de acceso.

Grata bienvenida a los barcos

Los residentes, quienes aún se siguen recuperando tras el paso del mortal huracán Félix en el 2007, recibieron con alegría los 50 barcos del PMA. Hombres, mujeres y niños vitorearon al ver llegar los barcos de seis metros de largo que traían a la comunidad alrededor de dos toneladas de alimentos cada uno.

El huracán sumó más miseria a la población miskito, descendientes de grupos indígenas, africanos y europeos, los cuales figuran entre los más pobres de Nicaragua. En la última década, esta población ha sido afectada por las sequías, las inundaciones, los huracanes e infecciones causadas por las plagas de ratas, que son causadas por los incendios forestales.

La desnutrición crónica

El día a día es una constante lucha. La población miskito no tiene electricidad ni agua potable al igual que comunicación terrestre al mundo exterior. Aproximadamente el 80 por ciento de la población no tiene un empleo formal; la mayoría son agricultores de subsistencia. Al menos un tercio de los niños miskito sufre de desnutrición crónica.

Las fuertes lluvias e inundaciones han dejado a la población miskito expuestas a situaciones difíciles. Se han producido pequeños terremotos en zonas donde nunca se habían sentido. Sin embargo, las comunidades a lo largo del Río Coco, mantienen la esperanza de que este año las lluvias impulsarán una buena cosecha de arroz, alimento básico en la dieta de los miskitos.